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Noche previa al miércoles

Si esto es ansiedad, busco el ticket ahora mismo, voy al súper y que me devuelvan mi dinero.  ————————————— Creo que hace aproximadamente un día has vuelto a dar señales de vida. Esto de las redes sociales es una cosa... inaudita.  Ni siquiera hemos mediado mensaje alguno, pero ya ha vuelto a mí el malestar. El desasosiego nocturno. El dolor en el pecho. La fantasía de mi desaparición.  A día de hoy creo que te mantengo como pretexto para mis angustias, las cuales son más sencillas de llevar si tengo un nombre y una cara a las que culpar. Pero nada más lejos de la realidad. Lo mío ya viene de tiempo atrás.  Te hubieses comportado conmigo como un capullo o no, creo que a día de hoy seguiría padeciendo las mismas dolencias, o en caso alguno, similares. Seguro.  En algún tiempo tuve que haber querido vivir. No concibo haber nacido sin ese afán tan humano de permanecer en La Tierra aún siendo la persona más desdichada del mundo. Pero en algún momento me trunqué. ...
Noche de miércoles. Hasta que no pueda dejar de llorar y esté rota de cansancio, no caeré dormida. Quisiera escribirte, llamarte, ir corriendo a buscarte y gritarte frente a frente que me has destrozado la vida. Pero lo que haré será respetar el confinamiento y tragarme la mierda una noche más, porque de qué serviría martirizarte de nuevo. ¿Acaso lo haces tú? ¿Te culpas de lo que me hiciste, o vives tus días sin pena ni gloria y me dedicas vagos y nostálgicos pensamientos? Ya no sé qué creer. Una vez llegué a creer que podría tener un futuro y que este, sería a tu lado. Pero me quitaste esa creencia tan rápido como decidiste no ver Mulán, ¿te acuerdas? Yo solo quería ver una de mis películas favoritas contigo; hacer algo que por una vez que no quisieras hacer tú, si no yo. Pero nada. Acabamos haciendo lo que tú quisiste. Mientras la película seguía reproduciéndose. ¿Eres consciente de que cada vez que mi novio me pone una mano encima, me acuerdo de la tuya? ¿De que, cuando por fi...